España envió 50 militares sanitarios a la guerra de Vietnam entre 1966 y 1971, en el momento mas sangriento del conflicto. Los primeros que llegaron fueron conocidos como «los doce de la fama».
El día 8 de septiembre de 1966 aterrizaron en Saigón donde los recibió un suboficial norteamericano que al verles les preguntó:
-“¿Cuántos sois?”
-“Doce”.
-“Pues volveréis cinco o seis”.
La Misión Sanitaria Española de Ayuda a Vietnam del Sur, cuyos primeros integrantes fueron conocidos como «Los doce de la fama», fue una iniciativa humanitaria y la primera misión sanitaria del ejército español. Se desarrolló en el contexto de la Guerra de Vietnam, como respuesta a la solicitud estadounidense dentro de la Campaña Más Banderas. La Campaña más banderas fue una iniciativa del presidente Lyndon B. Johnson durante los años 1960 para atraer a su causa a todas las naciones del Mundo Libre a combatir contra el comunismo.
Esta operación fue considerada como una misión secreta y tuvo lugar en el Delta del Mekong (Provincia de Gò Công) entre 1966 y 1971. Su objetivo principal era proporcionar atención médica a los civiles de Vietnam del Sur afectados por el conflicto, aunque también brindaron asistencia a heridos de ambos bandos. La misión incluía campañas de vacunación masiva y atención a los enfermos y heridos en un contexto de guerra.

Su destino fue el Hospital Provincial de Go Cong, ciudad de 30.000 habitantes en el delta del rio Mekong, muy próxima a Saigón, cuya economía se basaba en el cultivo de arroz.
El hospital era un viejo edificio colonial compuesto por pabellones aislados en los que se alojaban las consultas, quirófano y las salas de cirugía, medicina interna y pediatría. Con una capacidad de 150 camas era insuficiente para la población que atendía.
Por las mañanas realizaban cirugías, consultas y visitas a salas, las tardes se dedicaban a la atención de los enfermos graves, confección de historias clínicas y urgencias, y por las noches hacían guardias localizadas. Para la atención y cuidado de los enfermos hospitalizados había una plantilla de voluntariosas enfermeras vietnamitas, y la alimentación de los enfermos solía ser responsabilidad de los familiares, siendo la base de la dieta el arroz.
Las urgencias dependían del periodo de actividad bélica, bien heridos por disparos, explosiones de minas y bombardeos de Napalm.

Los pacientes atendidos eran en su mayoría mujeres, niños y ancianos, afectados por enfermedades tropicales, fiebres tifoideas, tuberculosis, hepatitis, diarreas, cólera, incluso lepra. En la consulta de pediatría las diarreas, paludismo, disentería, parasitosis intestinales y hepatitis eran las enfermedades más usuales. Y las urgencias dependían del periodo de actividad bélica, bien heridos por disparos, explosiones de minas y bombardeos de Napalm, o politraumatizados por accidentes de tráfico.
Además visitaban aldeas de la región donde atendían a los pacientes en la calle y los enfermeros, ayudados por un traductor, entregaban medicinas para paliar enfermedades endémicas. También realizaban campañas de vacunación entre la población infantil y el tratamiento de aguas para dar solución al mayor problema sanitario de los poblados.
Con el tiempo los sanitarios españoles se enteraron de que su clientela en los poblados era en su gran mayoría del Vietcong o simpatizantes. Aun así, y contra la voluntad de los norteamericanos, nunca hicieron distinción entre enfermos de un bando u otro, por lo que nunca fueron atacados por el Vietcong.

Fue la primera misión de la sanidad militar española en el exterior. Supuso una experiencia para misiones posteriores en cuanto a logística sanitaria y preparación técnica del personal, algo actualmente integrado en la formación continuada de los enfermeros militares. También por lo aprendido de la sanidad militar americana, en aquel momento la más avanzada del mundo tanto en el tratamiento de bajas como en aeroevacuaciones. Además se dieron cuenta de que la enfermería era una profesión mucho mejor considerada y con más autonomía de la que ellos conocían.

La misión, aunque de naturaleza humanitaria, tenía también una dimensión diplomática. Al responder a la campaña Campaña Más Banderas de Estados Unidos, España buscaba fortalecer sus lazos con sus aliados occidentales, en particular con el gobierno estadounidense, sin comprometerse militarmente en el conflicto. La misión ofrecía una manera de mostrar solidaridad con Occidente y de proyectar una imagen positiva de España en el escenario internacional, sin involucrarse directamente en la guerra.
La Misión Sanitaria también ayudó al régimen franquista a mejorar su imagen internacional, mostrando a España como un país capaz de contribuir a la resolución de crisis humanitarias globales, incluso en un momento en que el régimen enfrentaba críticas por su carácter autoritario.

Los militares españoles fueron condecorados tanto por las autoridades de Vietnam del Sur como por los Estados Unidos, el reconocimiento en España solo se reflejó en su hoja de servicios, tan solo la familia fue a recibirlos.
Aunque la misión fue relativamente pequeña en comparación con otros esfuerzos internacionales, su impacto en las comunidades rurales del sur de Vietnam fue significativo. Proporcionó atención médica esencial en un momento de necesidad extrema, salvando vidas y mejorando las condiciones sanitarias en la región. Además, la capacitación del personal médico local aseguró que los efectos de la misión perduraran más allá de su presencia física.
En España, la misión es recordada como un gesto de solidaridad internacional y una de las primeras misiones humanitarias del ejército español. Este esfuerzo contribuyó a cimentar las relaciones entre España y Vietnam, y se enmarca dentro de los esfuerzos humanitarios de España durante la dictadura de Franco. La misión también sentó las bases para futuras participaciones españolas en misiones humanitarias internacionales, marcando el inicio de una tradición de ayuda sanitaria en zonas de conflicto que continuaría en décadas posteriores.















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